miércoles, 1 de septiembre de 2010

Brasil: La renovación está en marcha

Marcelo Huertas tuvo en sus manos la oportunidad de llevar al equipo de los Estados Unidos al suplementario por primera vez en el torneo, pero erró el primero de los libres y la historia ya tomó tintes de hazaña. De esta manera, Brasil mostró que el camino que está transitando es el correcto.
Hazaña que no se concretó, porque aunque el base brasileño haya errado su segundo lanzamiento, como debía hacer, y haya capturado el rebote entre todos los gigantes, Leandrinho Barbosa no pudo anotar y el juego se le escapó al equipo dirigido por Rubén Magnano, a pesar de ir al frente durante casi todo el encuentro.
Así y todo, no se puede hablar de sorpresa ya que el entrenador cordobés fue el primero en superar a un Dream Team, cuando Argentina superó al conjunto norteamericano en Indianápolis 2002. Igualmente, este equipo estadounidense, conformado por jugadores de tercera y cuarta línea de la NBA, está lejos de emular a aquellos “equipos de los sueños” que comenzaron en Barcelona 92.
Por su parte, el conjunto verdeamarelho se encuentra en pleno proceso de renovación, con los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 como principal objetivo. Con seis jugadores jugando en la liga local, tres en clubes europeos y Thiago Splitter, futuro compañero de Manu Ginóbilli en San Antonio Spurs, y Barbosa en la NBA, Brasil busca mejorar el 17º lugar en Japón 2006 y tal vez, ilusionarse con la posibilidad de colgarse una medalla.

Un marplatense en Turquía


Mar del Plata es una ciudad basquetbolera por excelencia. Alberga a dos equipos con muhca historia en la Liga Nacional, Quilmes y Peñarol, que cuando se enfrentan tienen un clima muy pasional en sus tribunas, parecido a un clásico de fútbol. Pese a todo esto, la ciudad de los lobos marinos tardó 16 años en volver a tener un representante marplatense jugando en un mundial.
El alero de Peñarol, Marcos Mata, tuvo su bautismo mundialista en la victoria frente a Angola. El jugador de 24 años es el deportista noticia de la ciudad balnearia más famosa del país. Marquitos llegó a este evento dos días antes del primer partido de la Argentina, para ocupar el puesto vacante que dejó Andrés Nocioni.
Canadá 1994 fue la última edición que vio a un marplatense en cancha. Eduardo Dominé, que a diferencia de Mata defendía la camiseta de Quilmes, jugó cinco partidos, pero con muy pocos minutos en cancha, por ejemplo en su debut ingresó apenas 60 segundos.
Los 2 minutos y 18 segundos le sirvieron a Mata para entrar en la historia del básquet de su ciudad. Seguramente serán más los minutos que sume, en una selección que está demostrando que no sólo se gana con nombres sino con esfuerzo.