martes, 31 de agosto de 2010

Magnano, un enemigo duro de roer para Estados Unidos

Él le encontró la fórmula para ganarle al Dream Team. Fue en Indianápolis, en el Mundial 2002, el equipo de los sueños perdía por primera vez. Un año más tarde cayó derrotado en dos oportunidades en el Preolímpico de Puerto Rico. Pero se tomó revancha, y miró a los estadounidenses desde arriba del podio a la izquierda, al consagrarse campeón olímpico de Atenas 2004, e igualó los tantos. Todo con la Selección Argentina. Aceptó el desafío y asumió el cargo de director técnico en el conjunto representativo de Brasil. Y tuvo la oportunidad de ponerse arriba en el historial, pero por tan solo un doble, Rubén Magnano se quedó con las manos vacías.
El score final fue 70-68, por dos tiros libres que erró Marcelo Huertas a tres segundos del final. Magnano y sus ayudantes no lo podían creer, se fueron del estadio tomándose la cabeza. Y no era para menos, Brasil perdió un partido que fue ganando por varios pasajes, pero que se le escapó sobre el final.
El juego inteligente que planteó el entrenador argentino puso en jaque la estrategia de Danny Granger, que vivió de rodillas los últimos instantes aguardando la definición. Magnano buscó que el cotejo sea apretado, que se defina en el último cuarto, y para eso contó con Huertas, que se encargó de mantener la posesión de la bola hasta el límite de tiempo establecido, como hizo con Pepe Sánchez y Emanuel Ginóbili en aquellos duelos épicos del 2002 y 2004.
El resultado no fue el deseado, pero el cordobés dejó en claro que sabe como jugarle al equipo norteamericano, y demostró que este Dream Team tampoco es invencible.
En el Mundial de Indianápolis, donde Argentina fue subcampeón, el equipo dirigido por Magnano ganó 87 a 80 en el último duelo en la fase de grupos. Si bien Ginóbili no fue descollante, le alcanzó para ser el goleador con 16 tantos, pero quien sí brilló fue Fabricio Oberto, que se destacó por lo realizado en el último cuarto.
En Atenas 2004, de la mano de Manu, el resultado fue 89 a 81 y permitió el acceso a la final de los Juegos Olímpicos. Pero en la clasificación para esos juegos, el Dream Team se llevó por delante a los argentinos. Primero, en la segunda fase lo derrotó por 94 a 86, y como frutilla del postre, en la final lo aplastó por 106 a 73.
El historial estaba 2 a 2 hasta este encuentro, pero ahora Magnano esta uno por detrás, igualmente demostró que es un enemigo duro de roer para los Estados Unidos.

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